Verdad o Mentira
EL MARISCAL NO BUSCÓ SU FIN EN CERRO CORÁ
Desde niños nos han vendido la versión de que Francisco Solano López fue prácticamente a esperar su muerte nomás ya en Cerro Corá. Nada mas falso. Hoy podemos afirmar que el plan del Mariscal fue establecerse en las alturas del Amambay, en una excelente posición para la defensa y el ataque. También se nos dijo que llegó con apenas 500 hombres, enfermos o heridos, y que llevaba solo unos pocos cañones. MENTIRA. El Gran Ejército Paraguayo aún contaba con miles de soldados bien aptos para combatir. El propio embajador de EE.UU en Paraguay, Martin MacMahon, dice en un informe fechado en JULIO DE 1869, que tanto los ejércitos aliados como el Ejército Paraguayo estaban en ese momento en una situación casi estática, pues ninguno de los dos bandos tenía el poder de terminar la guerra. Y esto MacMahon lo dice apenas siete meses antes de Cerro Corá. Por otro lado, tenemos crónicas oficiales que muestran a nuestro General Genes combatiendo ferozmente EN FEBRERO DE 1870. Entonces, ¿cómo se atreven los falsificadores a seguir afirmando que Solano López ya se fue sin esperanza a Cerro Corá? RIDÍCULO. El Mariscal ya venía luchando mas de cinco años contra la Alianza, sin que jamás flaquease su espíritu ni sus recursos se esfumaran. Los aliados nunca la tuvieron fácil con él, que les infligió varias terribles derrotas a lo largo de la guerra.
A continuación paso a enumerar algunas de las mentiras mas famosas sobre los eventos de Cerro Corá.
1- LÓPEZ ESTABA HUYENDO. Mentira. ¿A dónde se supone que iba a huir siguiendo esa ruta? ¿Al Brasil? La verdad es que el Mariscal se estaba replegando hacia el Amambay. Huir y replegarse son cosas muy distintas.
2- EL MARISCAL FUE A MORIR EN LOS CONFINES DE LA PATRIA. Mentira. El Amambay no era el límite con Brasil, ni con nadie. Paraguay se extendía miles de kilómetros cuadrados mas hacia el Este, el Norte, el Sur, el Noreste y el Sureste. Por lo tanto, Cerro Corá no era “el confín de la Patria”. Paraguay era cinco veces mas grande de lo que es hoy, en territorios.
3- EL MARISCAL LÓPEZ DIJO EN CERRO CORÁ: “LUCHEMOS TODOS Y MURAMOS DE UNA VEZ”. Mentira. Esta es otra versión patética que circula y se publica por ahí. ¿Desde cuándo el Mariscal tuvo ese pensamiento derrotista y suicida?
4- UNOS INDÍGENAS LE OFRECIERON ESCAPAR ANTES DEL PRIMERO DE MARZO. Mentira. Aquí tenemos un cuento romántico mas, sin sentido. Admitir esto sería admitir también que el Mariscal pensaba que “ya estaba perdido” en Cerro Corá. Líneas mas arriba ya explicamos el por qué esto no es cierto.
5- EN MEDIO DE LA PELEA, LÓPEZ GRITA: “MATEN A ESOS MACACOS”. Mentira. Francisco Solano López nunca se refirió de manera despectiva a los hombres solo por el color de piel. Mismo en el Ejército Paraguayo combatían muchos hombres de color, como los emboscadeños, los miembros de Cambá Cuá Laurelty (Luque – San Lorenzo) y Cambá Cuá Fernando de la Mora, aparte de los soldados afroparaguayos que descendían de los soldados de Artigas, cuyas comunidades estaban establecidas en Concepción y Curuguaty desde tiempos del Doctor Francia. Si el Mariscal llamaba “macacos” a los enemigos de raza negra, también estaría insultando a muchos afroparaguayos.
6- EL MARISCAL LÓPEZ MONTÓ EN SU CABALLO Y ERA DEFENDIDO POR SUS HOMBRES. Mentira. Siempre nos quieren presentar a Solano López como a un cobarde que en ninguna ocasión se animó a pelear cuerpo a cuerpo con el enemigo, enviando siempre a otros al frente. Primero hay que aclarar que el Mariscal, como cerebro estratégico que era del Ejército Paraguayo, no podía andar exponiéndose en la línea de fuego. La lógica dice eso. Ni siquiera Napoleón, considerado uno de los mayores genios militares de la Historia, se fue al frente en cada batalla que planeó y ganó. Y Napoleón es del siglo XIX, como el Mariscal López. La tradición nos ha legado el relato de lo que sucedió en realidad en aquel entrevero final: Francisco Solano desenvainó su espada y abatió a 17 aliados antes de quedar mortalmente herido. Esto lo han contado algunos sobrevivientes de Cerro Corá, y se ha transmitido de generación en generación, hasta hoy. El Mariscal, además de ser un experto en el arte de la guerra, era un maestro en el manejo de la espada.
7- LÓPEZ DIJO EN EL ÚLTIMO MOMENTO: “MUERO CON MI PATRIA”, Y FUE MUERTO. Mentira. Difícilmente el Mariscal López haya tenido tiempo de ponerse a dialogar poéticamente con el enemigo, puesto que la Alianza cayó por sorpresa sobre Cerro Corá. Los paraguayos fueron traicionados por unos desertores, quienes fueron los que le dieron a la Alianza la posición exacta de las tropas del Mariscal, y le indicaron el único punto débil por el cual atacar. Estos traidores luego llegarían a ser presidentes títeres del Paraguay, en recompensa por su traición al Mariscal en Cerro Corá. Los aliados cayeron de noche sobre la posición. Pese a esto, los paraguayos tomaron rápidamente las armas y se entabló el combate cercano. El Ejército Paraguayo aún contaba con miles de soldados, por lo cual la pelea se extendió hasta el amanecer del 1 de marzo. El general aliado Cámara estuvo encargado de la acción. Todos sabían que el Mariscal no se iba a rendir, así que la orden era matarlo. Nada de pedir rendición ni tomar prisioneros. Francisco Solano López Carrillo murió peleando, como el gran héroe que era. No lo mataron en forma honorable, sino que lo hicieron de un balazo por la espalda. Ruines hasta el fin, los aliados tuvieron que eliminarlo a traición. El mentiroso general Cámara escribió cinco informes distintos sobre este episodio, y en todos se contradice en algo, lo cual demuestra que falta a la verdad en sus escritos. La última humillación a la que sometieron al Paraguay, según la tradición la ha guardado, fue CRUCIFICAR A SU LÍDER. EL CUERPO DE FRANCISCO SOLANO LÓPEZ FUE CRUCIFICADO EN CERRO CORÁ.
Desde niños nos han vendido la versión de que Francisco Solano López fue prácticamente a esperar su muerte nomás ya en Cerro Corá. Nada mas falso. Hoy podemos afirmar que el plan del Mariscal fue establecerse en las alturas del Amambay, en una excelente posición para la defensa y el ataque. También se nos dijo que llegó con apenas 500 hombres, enfermos o heridos, y que llevaba solo unos pocos cañones. MENTIRA. El Gran Ejército Paraguayo aún contaba con miles de soldados bien aptos para combatir. El propio embajador de EE.UU en Paraguay, Martin MacMahon, dice en un informe fechado en JULIO DE 1869, que tanto los ejércitos aliados como el Ejército Paraguayo estaban en ese momento en una situación casi estática, pues ninguno de los dos bandos tenía el poder de terminar la guerra. Y esto MacMahon lo dice apenas siete meses antes de Cerro Corá. Por otro lado, tenemos crónicas oficiales que muestran a nuestro General Genes combatiendo ferozmente EN FEBRERO DE 1870. Entonces, ¿cómo se atreven los falsificadores a seguir afirmando que Solano López ya se fue sin esperanza a Cerro Corá? RIDÍCULO. El Mariscal ya venía luchando mas de cinco años contra la Alianza, sin que jamás flaquease su espíritu ni sus recursos se esfumaran. Los aliados nunca la tuvieron fácil con él, que les infligió varias terribles derrotas a lo largo de la guerra.
A continuación paso a enumerar algunas de las mentiras mas famosas sobre los eventos de Cerro Corá.
1- LÓPEZ ESTABA HUYENDO. Mentira. ¿A dónde se supone que iba a huir siguiendo esa ruta? ¿Al Brasil? La verdad es que el Mariscal se estaba replegando hacia el Amambay. Huir y replegarse son cosas muy distintas.
2- EL MARISCAL FUE A MORIR EN LOS CONFINES DE LA PATRIA. Mentira. El Amambay no era el límite con Brasil, ni con nadie. Paraguay se extendía miles de kilómetros cuadrados mas hacia el Este, el Norte, el Sur, el Noreste y el Sureste. Por lo tanto, Cerro Corá no era “el confín de la Patria”. Paraguay era cinco veces mas grande de lo que es hoy, en territorios.
3- EL MARISCAL LÓPEZ DIJO EN CERRO CORÁ: “LUCHEMOS TODOS Y MURAMOS DE UNA VEZ”. Mentira. Esta es otra versión patética que circula y se publica por ahí. ¿Desde cuándo el Mariscal tuvo ese pensamiento derrotista y suicida?
4- UNOS INDÍGENAS LE OFRECIERON ESCAPAR ANTES DEL PRIMERO DE MARZO. Mentira. Aquí tenemos un cuento romántico mas, sin sentido. Admitir esto sería admitir también que el Mariscal pensaba que “ya estaba perdido” en Cerro Corá. Líneas mas arriba ya explicamos el por qué esto no es cierto.
5- EN MEDIO DE LA PELEA, LÓPEZ GRITA: “MATEN A ESOS MACACOS”. Mentira. Francisco Solano López nunca se refirió de manera despectiva a los hombres solo por el color de piel. Mismo en el Ejército Paraguayo combatían muchos hombres de color, como los emboscadeños, los miembros de Cambá Cuá Laurelty (Luque – San Lorenzo) y Cambá Cuá Fernando de la Mora, aparte de los soldados afroparaguayos que descendían de los soldados de Artigas, cuyas comunidades estaban establecidas en Concepción y Curuguaty desde tiempos del Doctor Francia. Si el Mariscal llamaba “macacos” a los enemigos de raza negra, también estaría insultando a muchos afroparaguayos.
6- EL MARISCAL LÓPEZ MONTÓ EN SU CABALLO Y ERA DEFENDIDO POR SUS HOMBRES. Mentira. Siempre nos quieren presentar a Solano López como a un cobarde que en ninguna ocasión se animó a pelear cuerpo a cuerpo con el enemigo, enviando siempre a otros al frente. Primero hay que aclarar que el Mariscal, como cerebro estratégico que era del Ejército Paraguayo, no podía andar exponiéndose en la línea de fuego. La lógica dice eso. Ni siquiera Napoleón, considerado uno de los mayores genios militares de la Historia, se fue al frente en cada batalla que planeó y ganó. Y Napoleón es del siglo XIX, como el Mariscal López. La tradición nos ha legado el relato de lo que sucedió en realidad en aquel entrevero final: Francisco Solano desenvainó su espada y abatió a 17 aliados antes de quedar mortalmente herido. Esto lo han contado algunos sobrevivientes de Cerro Corá, y se ha transmitido de generación en generación, hasta hoy. El Mariscal, además de ser un experto en el arte de la guerra, era un maestro en el manejo de la espada.
7- LÓPEZ DIJO EN EL ÚLTIMO MOMENTO: “MUERO CON MI PATRIA”, Y FUE MUERTO. Mentira. Difícilmente el Mariscal López haya tenido tiempo de ponerse a dialogar poéticamente con el enemigo, puesto que la Alianza cayó por sorpresa sobre Cerro Corá. Los paraguayos fueron traicionados por unos desertores, quienes fueron los que le dieron a la Alianza la posición exacta de las tropas del Mariscal, y le indicaron el único punto débil por el cual atacar. Estos traidores luego llegarían a ser presidentes títeres del Paraguay, en recompensa por su traición al Mariscal en Cerro Corá. Los aliados cayeron de noche sobre la posición. Pese a esto, los paraguayos tomaron rápidamente las armas y se entabló el combate cercano. El Ejército Paraguayo aún contaba con miles de soldados, por lo cual la pelea se extendió hasta el amanecer del 1 de marzo. El general aliado Cámara estuvo encargado de la acción. Todos sabían que el Mariscal no se iba a rendir, así que la orden era matarlo. Nada de pedir rendición ni tomar prisioneros. Francisco Solano López Carrillo murió peleando, como el gran héroe que era. No lo mataron en forma honorable, sino que lo hicieron de un balazo por la espalda. Ruines hasta el fin, los aliados tuvieron que eliminarlo a traición. El mentiroso general Cámara escribió cinco informes distintos sobre este episodio, y en todos se contradice en algo, lo cual demuestra que falta a la verdad en sus escritos. La última humillación a la que sometieron al Paraguay, según la tradición la ha guardado, fue CRUCIFICAR A SU LÍDER. EL CUERPO DE FRANCISCO SOLANO LÓPEZ FUE CRUCIFICADO EN CERRO CORÁ.

Comentarios
Publicar un comentario