LAS HEROINAS DE PIRIBEBUY (ULTIMA PARTE) ADVERTENCIA CONTENIDO FUERTE
LAS HEROINAS DE PIRIBEBUY (ULTIMA PARTE)
ADVERTENCIA CONTENIDO FUERTE.
Sargenta Cándida Cristaldo
En la mañana del 11 de agosto de 1869, siendo inminente la batalla en el pueblo de Piribebuy, todas las mujeres jóvenes se habían puesto a disposición y se las había distribuido equitativamente en varios puntos del reducto, colaborando con los hombres, ayudando en el aprovisionamiento de víveres, agua y municiones; un grupo de mujeres tuvo la misión de cuidar a los enfermos del Hospital de Sangre.
La batalla comenzó al día siguiente, a Cándida Cristaldo le correspondió el sector denominado Salitre Cue, cercano al Hospital de Sangre, en el ángulo sur-este.
En ese sector estaba instalada una pieza de cañón ubicada estratégicamente, con tiros certeros hacía volar a los atacantes. Pero el terrible bombardeo enemigo diezmó a los responsables del cañón, ante lo cual la Sargenta Cándida se aprestó de valor y comenzó a manejar ella misma la pieza.
Acabados los proyectiles, utilizaban restos de fusiles, pedazos de bayonetas y otros objetos para cargar los cañones, estos raros proyectiles producian mínimas bajas en el enemigo que rápidamente eran reemplazadas con otros efectivos.
Finalmente la línea paraguaya fue resquebrajada, la Sargenta Cándida fue llevada prisionera en la plaza de la Iglesia.
Entonces escucho una voz que gritaba ¨degollarlos a todos¨ y comenzó el exterminio.
La Sargenta Cándida recuerda haber visto en un extremo de la plaza, el cadáver de una madre aun con su criatura en brazos, que dulcemente seguía mamando de sus senos.
Un grupo de mujeres fueron formadas en fila para comenzar un bárbaro sistema de ejecución: luego de arrancar los senos femeninos de un tajo con una filosa bayoneta, otro lanzaba un lanzazo mortal.
En ese instante, por milagro de Dios, apareció a caballo un Oficial brasileño impetuosamente uniformado con un entorchado dorado que brillaba al sol, éste ordenó que inmediatamente parara esa bárbara ejecución.
Así pudieron salvar sus vidas Cándida Cristaldo y otro grupo de 5 mujeres.
(Relato emitido por Luciano Cristaldo a sus 72 años, sobrino de Cándida Cristaldo, el 15 de julio de 1982)
Este era el cruel castigo contra todo un pueblo que no se rendiría sin luchar, un pueblo que luchaba por su libertad, por su tierra y sus seres queridos, un pueblo todo que preferia dejar de existir antes que vivir bajo las cadenas del exterminador, este es el testimonio real de la barbarie de un guerra genocida que JAMAS podrá ser negada!!
PARAGUAYOS A NO OLVIDAR JAMAS A NUESTROS HERMANOS SACRIFICADOS!!!
NUESTRAS MUJERES ULTRAJADAS Y ASESINADAS CRUELMENTE SIN PIEDAD POR EL INVASOR AUN ESPERAN POR JUSTICIA!!!
12 de agosto de 2018 aquí estamos para decir: VIVA LAS HEROINAS DE PIRIBEBUY!! Y QUE POR SIEMPRE VIVA EL PARAGUAY!!!
EL DOLOR SIGUE COMO AQUEL PRIMER DÍA Y ELLAS AUN ESPERAN POR JUSTICIA!!!
Articulo CV / JMCT
Imagen: Ilustración de Enzo Pertile de la historieta ¨Vencer o Morir¨
ADVERTENCIA CONTENIDO FUERTE.
Sargenta Cándida Cristaldo
En la mañana del 11 de agosto de 1869, siendo inminente la batalla en el pueblo de Piribebuy, todas las mujeres jóvenes se habían puesto a disposición y se las había distribuido equitativamente en varios puntos del reducto, colaborando con los hombres, ayudando en el aprovisionamiento de víveres, agua y municiones; un grupo de mujeres tuvo la misión de cuidar a los enfermos del Hospital de Sangre.
La batalla comenzó al día siguiente, a Cándida Cristaldo le correspondió el sector denominado Salitre Cue, cercano al Hospital de Sangre, en el ángulo sur-este.
En ese sector estaba instalada una pieza de cañón ubicada estratégicamente, con tiros certeros hacía volar a los atacantes. Pero el terrible bombardeo enemigo diezmó a los responsables del cañón, ante lo cual la Sargenta Cándida se aprestó de valor y comenzó a manejar ella misma la pieza.
Acabados los proyectiles, utilizaban restos de fusiles, pedazos de bayonetas y otros objetos para cargar los cañones, estos raros proyectiles producian mínimas bajas en el enemigo que rápidamente eran reemplazadas con otros efectivos.
Finalmente la línea paraguaya fue resquebrajada, la Sargenta Cándida fue llevada prisionera en la plaza de la Iglesia.
Entonces escucho una voz que gritaba ¨degollarlos a todos¨ y comenzó el exterminio.
La Sargenta Cándida recuerda haber visto en un extremo de la plaza, el cadáver de una madre aun con su criatura en brazos, que dulcemente seguía mamando de sus senos.
Un grupo de mujeres fueron formadas en fila para comenzar un bárbaro sistema de ejecución: luego de arrancar los senos femeninos de un tajo con una filosa bayoneta, otro lanzaba un lanzazo mortal.
En ese instante, por milagro de Dios, apareció a caballo un Oficial brasileño impetuosamente uniformado con un entorchado dorado que brillaba al sol, éste ordenó que inmediatamente parara esa bárbara ejecución.
Así pudieron salvar sus vidas Cándida Cristaldo y otro grupo de 5 mujeres.
(Relato emitido por Luciano Cristaldo a sus 72 años, sobrino de Cándida Cristaldo, el 15 de julio de 1982)
Este era el cruel castigo contra todo un pueblo que no se rendiría sin luchar, un pueblo que luchaba por su libertad, por su tierra y sus seres queridos, un pueblo todo que preferia dejar de existir antes que vivir bajo las cadenas del exterminador, este es el testimonio real de la barbarie de un guerra genocida que JAMAS podrá ser negada!!
PARAGUAYOS A NO OLVIDAR JAMAS A NUESTROS HERMANOS SACRIFICADOS!!!
NUESTRAS MUJERES ULTRAJADAS Y ASESINADAS CRUELMENTE SIN PIEDAD POR EL INVASOR AUN ESPERAN POR JUSTICIA!!!
12 de agosto de 2018 aquí estamos para decir: VIVA LAS HEROINAS DE PIRIBEBUY!! Y QUE POR SIEMPRE VIVA EL PARAGUAY!!!
EL DOLOR SIGUE COMO AQUEL PRIMER DÍA Y ELLAS AUN ESPERAN POR JUSTICIA!!!
Articulo CV / JMCT
Imagen: Ilustración de Enzo Pertile de la historieta ¨Vencer o Morir¨


Comentarios
Publicar un comentario